¿Nunca has conocido a nadie cuyo pelo esté en tal estado que te apetezca cogerlo, lavárselo, empaparlo en montones de suavizante desde las raíces hasta las puntas abiertas y darle un pelo suave y sedoso en vez de una mata de rastrojo? (¿O sólo nos pasa a nosotros?) No hay por qué tener el pelo como paja, sólo tienes que usar uno de nuestros acondicionadores. Escoge uno. O dos.
|