Cuando Simon volvió de su viaje al Tibet, creó dos perfumes, uno masculino con almizcle, cedro, vetivert y sándalo y una versión más femenina, con melón, limón y nerolí. Pero tuvo una idea aún más revolucionaria... ¡los mezcló!. De ahí nació este maravilloso aliento divino. Un perfume tan universal que todo el mundo querrá hacerse con él.
Aceite Orgánico de Jojoba (Simmondsia chinensis), Aceite de Ricino (Ricinus communis), Cera de Candelilla (Euphorbia cerifera), Perfume, Aceite de Limón (Citrus limonum), *Limoneno, Aceite de Cedro (Cupressus funebris), Aceite de Rosa (Rosa damascena), Aceite de Ylang Ylang (Cananga odorata), Aceite de Vetivert (Vetiveria zizanoides), Aceite de Pomelo (Citrus paradisi), Aceite de Nerolí (Citrus Aurantium amara), Aceite de Pimienta Negra (Piper nigrum), Aceite de Sándalo (Santalum austro-caledonicum vieill), Aceite de Enebro Rojo (Juniperus oxycedrus), Dióxido de Titanio, *Salicilato de Bencilo, *Cinnamal, *Citral, Methyl Ionone, Cumarina, Eugenol, *Geraniol, *Citronellol, *Benzoato de Bencilo, *Farnesol, *Linalool, Color 42090
*Se da de forma natural en los aceites esenciales